miércoles, 2 de abril de 2014

Crecimiento y deporte

¿Cuales son las características del proceso de crecimiento en la edad escolar?
La edad escolar comprende estadios de la vida del ser humano en los que los procesos de crecimiento y maduración tienen un desarrollo rápido e importante influenciando de manera profunda y crucial la estructura y capacidades físicas del individuo para el futuro.
Existe una relación entre los procesos de crecimiento a los que está sometido el niño o adolescente en edad escolar, la capacidad para hacer ejercicio y el grado de entrenamiento aplicable, por eso es importante conocer las limitaciones y las capacidades impuestas por estos procesos.





Etapa prepuberal
Abarca dos periodos:

  • La infancia, desde los primeros meses de vida hasta los dos años.
  • La niñez, desde los dos años hasta el comienzo de la pubertad (entre 10-13 años en niñas y 12-15 en niños).
Aunque el ritmo de crecimiento es similar en los niños y en las niñas, existen pequeñas diferencias entre ambos: Los niños tienden a ser ligeramente más altos, las niñas tienen una edad ósea (la calculada según el crecimiento y maduración de los huesos de forma independiente con la edad cronológica) más avanzada que los niños. Entre los seis y los diez años los niños ensanchan más el tórax y los brazos, mientras que en las niñas crecen más rápidamente las caderas.
Un aspecto interesante de las proporciones del cuerpo en la última parte de este periodo prepuberal es la relación relativamente constante entre la altura y la masa corporal magra (libre de grasa). Esta relación proporciona una base idónea para el aprendizaje motor y la coordinación neuromuscular de ejercicios que no impliquen el empleo intensivo de fuerza. Dada la fragilidad de los centros de crecimiento esqueléticos y la escasa masa muscular disponible a estas edades, la aplicación de ejercicios intensos respecto a carga y velocidad son potencialmente peligrosos.
Etapa puberal
Este periodo comprende:  La pubertad, etapa en la que se desarrollan los órganos sexuales, que suele ser más temprana en las niñas (10-13 años, aunque este rango puede ser más amplio dependiendo de las condiciones ambientales) que en los niños (12-15 años).
La adolescencia que es la etapa final del proceso del crecimiento que lleva a la madurez del estado adulto.
En la pubertad las niñas suelen ser más altas que los niños, diferencia que desaparece y se invierte a favor de los varones en los años sucesivos.
Dentro de la pubertad se incluye generalmente ¨la época del estirón¨, que es cuando se hacen más evidentes las diferencias antropométricas (proporción del cuerpo) debidas al sexo. Habitualmente, los varones desarrollan mayor altura, peso y masa muscular que las mujeres, que desarrollan caderas más anchas.
Por lo tanto la capacidad para la actividad física se modifica sustancialmente durante este periodo de crecimiento; en los muchachos hay un progreso importante en la fuerza, la potencia, la resistencia y la habilidad motora, mientras que en las jóvenes suele haber sensación de disminución de habilidad y destreza motora.
Formas de inculcar la afición por el deporte
En este artículo estamos viendo la respuesta del cuerpo del niño al proceso de crecimiento y los efectos que el deporte puede tener en éste, pero uno de los factores más difíciles viene a la hora de introducir el deporte en la vida del niño.
A un pequeño no se le puede decir solo que es una actividad beneficiosa para su cuerpo, porque de esta manera no lo entenderá. Para conseguir que el niño disfrute realizando deporte lo ideal es que lo haga casi sin darse cuenta, de una manera totalmente lúdica.
Una buena forma de conseguirlo es introduciendo juguetes y juegos personalizados con sus personajes favoritos. De esta manera el niño sentirá más ganas de utilizar la bicicleta, el monopatín o la pelota adornada con su dibujo preferido, y poco a poco sentirá la diversión de jugar deportivamente.
¿Que cambios esqueléticos ocurren durante el crecimiento?
El crecimiento en altura es directamente proporcional al crecimiento del esqueleto, fundamentalmente de los huesos largos a partir de los núcleos de crecimiento.
Aunque el hueso presenta una fisiología muy dinámica con una continua formación y destrucción del mismo, en esta edad predomina la primera o proceso de osificación; se realiza a partir de los osteoblastos que quedan atrapados en el tejido óseo en formación y almacenando calcio y fósforo, evolucionan a osteocitos, proceso que se repite incesantemente hasta que el núcleo de crecimiento queda totalmente calcificado.
Se forma así la matriz del hueso constituida por fibras de colágeno y sales de calcio y fósforo, de una gran resistencia a la tensión y a la compresión. Este proceso es más intenso en las zonas óseas sometidas a grandes cargas. El crecimiento lineal se mantiene hasta que los núcleos de crecimiento se calcifican totalmente, lo que suele ocurrir entre los 18-23 años de edad, siendo en este periodo muy peligrosos los traumatismos o enfermedades que afecten a los núcleos de osificación.
El ejercicio físico equilibrado supone un estrés para el hueso y estimula el crecimiento del mismo, pero sobre todo produce un incremento de la densidad y amplitud de ellos.
En general, se puede decir que la realización de ejercicio físico durante el crecimiento tiende a generar un esqueleto más denso y fuerte y mejor preparado para soportar cargas y tensiones.
¿Que cambios se producen en la composición corporal durante el crecimiento?
Las células grasas aumentan en número hasta la adolescencia. A partir de esta etapa, todo incremento de grasa corporal se hace principalmente a expensas del aumento de tamaño de las células grasas existentes ( y no de su número).
Durante el periodo de crecimiento es interesante conocer las variaciones en la proporción de grasa corporal. En países normalmente desarrollados, los niños suelen tener, aproximadamente, una proporción grasa del 16% de peso corporal y las niñas de un 18%. Entre los 12-17 años los niños reducen entre un 3 y un 5 % su proporción de grasa, a la vez que incrementan el porcentaje de masa muscular. Las niñas también aumentan su proporción de masa muscular pero no reducen, e incluso aumentan, su proporción de grasa, llegando hasta el 25% del peso corporal en una muchacha normal de 17 años.
La actividad física por si sola afecta poco la relación básica y normal entre los estadios de crecimiento y la composición corporal, aunque si es un excelente coadyuvante para la corrección de proporciones corporales anormales, incluso para el aprendizaje motor durante el crecimiento.
Razonablemente si se previene el sobrepeso desde la niñez con programas adecuados de dieta y actividad física, se puede optimizar la calidad de vida de un adulto.
¿Cómo cambian los músculos durante el crecimiento?
Básicamente el crecimiento del tejido muscular, aumenta de manera estable durante los primeros siete años de vida, y posteriormente, antes de la pubertad, hay una tendencia al enlentecimiento en el crecimiento de la masa muscular. Durante la pubertad los músculos crecen rápidamente, especialmente en los muchachos y siempre después del "estirón" en altura.
El aumento en el tamaño de los músculos esta directamente relacionado con la fuerza, siendo un buen indicador del éxito en la competición.
Las condiciones genéticas de un individuo son determinantes para la obtención del desarrollo óptimo de sus capacidades físicas, pero un entrenamiento adecuado además de mejorar las características individuales puede, en algunos casos paliar la falta de dotación genética.

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